domingo, 17 de junio de 2007
Código Demencia
domingo, 3 de junio de 2007
El redentor audiovisual

¡Uy, que buena noticia! Al parecer la gente del períodico La Nación se sacó la lotería o andan promoviendo su acción social, no sé como es el asunto. La cuestión es que se dice por ahí que ellos van a patrocinar a Canal 15. Bueno, o al menos eso fue lo que entendí luego de leer la columna "El Indiscreto" publicada ayer.
La Nación, sábado 2 de junio.
Sección Viva, Página 18
Columna El Indiscreto
Atraso. No creen ustedes que es un atraso que el canal 15 de la UCR no transmita las 24 horas, como sí lo hacen las radioemisoras de esa "U".
Entonces, según lo que entiendo, este señor nos está ofreciendo ayuda para salir del atraso. ¡Que dicha, al fin alguien se apiadó de nosotros! Ya no voy a tener que pelearme por uno de los 2 camarógrafos que trabajan en el canal. Ehmm digo, compartirlo con el resto de compañeros que trabajan en los otros 15 programas que allí se producen. Además, ahora cada uno va a poder editar en su propia G5. Y nada de seguir pagando taxis para llevar el equipo al lugar de grabación. De seguro nos van a ofrecer, al menos, un carro más para reforzar el transporte, que tanto tiempo ha estado recargado en la ya vieja pero todavía valiente y trabajadora (aunque a veces se queda sin marchas) microbus roja.
Sin embargo, lo mejor de todo es que ya no voy a tener que seguir pagando de mi propio bolsillo los props ni la comida que utilizamos durante las grabaciones. Para ser sincero, a mí nunca me importó asumir esos gastos, con tal de que el programa saliera al aire; de por sí que mi trabajo es ad honorem, solo lo hago porque me gusta.
Pues todos esos problemas quedarán atrás, gracias a nuestro querido amigo. Un ser humano tan destacable y tan dadivoso. Y no estoy hablando de otro de esos personajes que han salido últimamente buscando fama en los medios, como Quintavalle. No, que va, nuestro héroe es tan humilde que hasta decidió promover su noble causa desde el anonimato. Por eso: ¡Salve, oh Indiscreto, redentor de los medios de comunicación nacionales!
sábado, 26 de mayo de 2007
Hoy (des-poema charralero de amor)
Hoy siento en mi alma que el amor se desborda,
¿por qué no venís y te canto, hasta que quedés sorda?
Hoy afirmo en mi espíritu que el deseo rebosa.
Vení y dame un abrazo, como de osa perezosa.
Hoy podría estallar mi cuerpo en mil colores.
Pintame en un lienzo nena, y me dibujás unas flores.
Y no seas pinche, no unas chinas, mejor unos girasoles.
Hoy me gustaría bailar un tango bien pegadito con vos.
Nos vemos en Buenos Aires, ahí te repello toa, mi amotsssss.
Hoy quiero entrar al jardín tántrico, al jardín de los deseos,
y nos vamos de safari amazónico: como misioneros.
Hoy quisiera estar inspirado y decir algo inteligente,
pero es que me levanté esta mañana algo demente
y por lo visto también un poco indecente.
-
Este poema está dedicado a José Capmany o a Calle 13, no estoy seguro
miércoles, 23 de mayo de 2007
Don Quijote de la Mancha (en la capa de ozono)
Andás exclamando por ahí que el mundo ya no tiene salvación. Que el calentamiento nos va a llevar a todos al demonio, que esto va a ser un infierno.Y bueno, fuentes no te faltan. Supe de Lovelock y su teoría de Gaia, de que el mundo se va a acabar en 20 años. También conocí de los científicos ingleses y su estudio de que cuando alcancemos las 400 partes por millón de carbono en la atmósfera, el daño climático será irreversible. ¡E imaginate que vamos por 396 ppm, que tirada!
Pero no sé, yo tengo mis dudas. A decir verdad, siempre me he mantenido positivo, esa es mi naturaleza. ¿Qué me queda, echarme a llorar y no hacer nada? ¡Jamás! No me voy a rendir, ni a dejar que el planeta se me vaya entre las manos.
Vos, en cambio, no te sentís motivado. Nos ponemos a filosofar acerca de nuestra existencia, y discutimos si vale la pena luchar por una causa tan quijotesca. "Por supuesto", afirmo yo. "Te pido que te mantengás positivo, mi hermano. Y decite a ti mismo: si algo puedo hacer, lo hago”.
martes, 15 de mayo de 2007
Aclaración
Recuerdo del ayer (y del mañana, tal vez)
Tantos recuerdos, tantas historias,
me cuesta tanto decirte adiós.
Y aunque no es una despedida, es solo una simple ilusión
de lo que fue un minuto, de lo que fue un rayón
en la pared plasmado y en el latir del corazón
que buscaba ser amado, mas siente dolor.
Y el isotónico despliegue de sensualidad
al ritmo del sueño y de la enfermedad;
caricias y gestos que vienen y van
pero no logran vencer el frío invernal.
Porque nos perturba la muchedumbre, porque nos inhibe la razón
enmascarados en nuestro juego, y así se extinguió el fuego
de esta, ahora, inerte canción...
El arcoiris por fin,
se desvanece sin color
La infame femme-fatale
¿Que este mes no te iba a escribir, ma petit-amie?
No, no, no. Que va. Yo no soy un charlatán,
simplemente me quedé bebiendo una copa de Champagne.
Brindando por vos, y por los viejos tiempos.
Brindando en honor a mi futuro incierto.
Y así me la pasé brindando...
Y así es que yo fui olvidando...
Olvidándome de mis penas, las que me carcomían la piel.
Olvidándote morena, y esta vez siéndole fiel
al bolígrafo en mi mano, ese que me mantiene despierto,
el que va llorándole a la hoja y rellenando mi corazón desierto
con sentimientos inexistentes, y con otros más que sí son ciertos.
A veces parece que te acercás, a veces parece que andás lejos.
Y sé que este mes me anduviste acechando,
pero yo te escupí en la cara, y vos me gritaste: -¡Pendejo!
De cualquier modo, sos una infame femme-fatale
buscando acabar con mi cuerpo, celebrando mi final.
Pero a mi no me importa, si al fin y al cabo me muero;
en cambio el que no arriesga... ese que tenga miedo.
Mi locura en la tormenta veraniega
aquel día que te conocí,
que desde ese momento, en el que te vi,
mi vida entera habría cambiado.
Aunque yo ni siquiera lo pedí
vos ya me habías enamorado.
Contrariado por tu actitud pasiva
y tu espíritu salvaje enjaulado
salimos a pasear aquel día de sol
mi sombra y la tuya lado a lado.
Con el viento en la espalda y luego de frente,
luchando contra el tiempo, maldición persistente.
Y el deseo que escapa, del puerto, encallado,
mas bien en travesía hacia el horizonte poniente.
Nunca nadie se atrevió a preguntarnos,
nunca nadie se atrevió a cuestionarnos,
pero los sentimientos a mí no me engañan:
dolores que siento, Dolores me acuerdo.
Y de solo pensarlo, las alegrías emanan:
de que muy pronto volveremos a vernos.
Y vos siempre ahí, esperándome, callada,
aguardando en algún lugar de mi casa,
en algún lugar de mi corazón.
Mientras yo, confundido, me desvelo en mi locura
escribiéndote frases en un limbo de tortura
entre el deseo y la razón.
jueves, 10 de mayo de 2007
Aquí abajo
Hoy te vi desganada, cómo muriendo. Me acerqué a ver si lograba alegrarte, y vos me preguntaste por mis habilidades de vuelo. Yo te respondí que soy el mejor. Que sé volar alto, que puedo llegar lejos.
Y entonces me pediste ese favor; ese que nunca imaginé que me preguntarías. Bueno, tal vez si me lo había imaginado. Tal vez en mis sueños más bizarros, pero vos sabés que yo nunca puedo acordarme de ellos. De cualquier manera, me tomaste por sorpresa, no lo niego. Y aunque mi razón me decía que no era buena idea levantar vuelo en tales condiciones, en medio de la tormenta (y no era otra de esas absurdas tormentas veraniegas mías), mi corazón ansiaba verte feliz. Y te respondí lo que querías escuchar…
Entonces nos elevamos, sin decir nada más. Revoloteamos juntos, hicimos grandes acrobacias. Hasta el viento estaba a nuestro favor. E inesperadamente, vos cambiaste el rumbo. Me cortaste las alas en pleno vuelo y te escapaste con ellas. Me dejaste caer al suelo, sin volver a ver para atrás.
Ahora soy yo el que está desganado, como muriendo. Ocupo que alguien me explique como es que hago para volver a volar.
¿Acaso, vos, me podés ayudar?

