Postrados en un lugar oscuro y algo similar a un basurero
nos encontramos vos y yo, ¿y quién sabe?, tal vez hasta el mundo entero.
Porque ambos destilamos un poco de ese adefesio, de ese que llaman amor.
Vos soltás una frase al viento y cambiás todo el entorno, todo alrededor.
Vos. Que sos feminidad en imagen viviente,
que exhalás un perfume etéreo, enervante y creciente,
que hacés que mi suspiros sean más que evidentes.
Me mirás, mujer, con esos ojos tuyos
que empachan, que endulzan.
Con esa mirada que no termino de entender
entre ternura y tristeza convulsa.
Mi amigo, tan genio, el porteño
debió haberte conocido entonces
porque en sus palabras te reconoce
en sus escritos te acusa:
vos sos la única, la incomparable,
la mismísima terneruza.
Entonces me llevás al paraíso, o al infierno; no lo sé.
La cuestión es que me llevás, tal como lo imaginé.
Entonamos una sublime sinfonía de susurros y cadencias
y saciamos parcialmente la incalculable acumulación de apetencias
hasta que el tiempo nos pone un límite, y el frío nos invade.
Ya es muy tarde para empezar de nuevo, que el sol inhibidor pronto sale.
Te quiero en extremo, mi terneruza.
Pero se que desprecias al hombre que de ese amor abusa.
Por eso no te deseo ni te hago objeciones,
tampoco me hago vacías ilusiones,
tan solo agradezco que fueras mi musa.
Aunque fuera por una noche,
aunque ésta quedara inconclusa.
martes, 1 de enero de 2008
La terneruza
*terneruza: término empleado (e inventado) por Joaquín Gutiérrez en su novela: "Puerto Limón"
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sábado, 22 de diciembre de 2007
10:34
¿No han sentido alguna vez como que tienen un poder o una habilidad mental fuera de lo normal?
Según estuve revisando noticias y artículos, la teoría de que uno solo utiliza menos del 10% de la capacidad cerebral podría ser un mito, o un dato que en algún momento fue mal interpretado. La cuestión es que ahora los científicos dicen que no es que uno no use la totalidad de su cerebro, sino que, dependiendo de la actividad que uno esté realizando en cierto momento, va a utilizar ciertas regiones cerebrales.
Yo nunca he sido muy creyente como de las varas paranormales, así como de ver gente muerta o poder salirse del cuerpo físico durante el sueño. De hecho siempre he sido muy escéptico para creer en cosas fantasiosas.
Sin embargo, siempre me ha inquietado el hecho de que hay ciertas situaciones que a veces puedo predecir. Son cosas que pienso de repente, como sin importancia. Cosas tan poco coherentes que simplemente no les pongo atención. Pero a veces, cuando me doy cuenta de que estoy pensando en algo tan futil, tan banal, lo retengo en la consciencia. Y después si tiene relevancia: sucede algo en ese instante, o un rato después. Me ha pasado un montón de veces desde carajillo, y no se si será una extrañísima casualidad cada vez, o si debería creer en algo que siempre he negado.
Es como por temporadas que me vienen esas "visiones". Justamente cuando me acuerdo de ponerles atención. Pero hay una en particular que me inquieta mucho. Hace como 2 meses, mientras me rasuraba en el baño, pude ver en mi mente que eran las 10:34, y pense: "ay no, que tarde se me hizo". Luego me di cuenta que no era posible que yo supiera la hora, porque en el baño no hay reloj. Salí del baño, a ver el reloj de mi cuarto, y cuál era la hora: 10:34 a.m.!!! Me quedé dudando si de alguna manera yo pude haber visto el reloj antes, pero era imposible. De hecho que ese día tuve dos "visiones" más, aunque esas las encontraba más cercanas a una casualidad.
Ya me había olvidado de esa experiencia, cuando el miércoles me puse a hablar con un compa de las cuestiones metafísicas. Entonces me acordé de esa vez con lo de la hora, y se lo conté. Él me dijo que yo ya estaba empezando a poder manipular el tiempo, pero a mí me pareció una payasada y no lo tomé en serio.
Ayer estaba terminando de leer un libro y de repente me vino el recuerdo de ese momento, cuando estaba hablando con el compa de la hora y de que podía controlar el tiempo. Y en ese momento pensé: "que raro que me haya acordado tanto tiempo después de justamente la hora que era: las 10:34". Entonces deje de leer, para ver en el reloj cuál era la hora, y adivinen... 10:34 a.m.!!!!
Me quedé asustadísimo. Si fue una casualidad, pues fue demasiadísma casualidad. Y no se qué interpretar. ¿Qué es, que me voy a morir a las 10:34? ¿Que voy a tener 1034 novias en la vida? O tal vez 1034 espinillas. Jajaja, la verdad es que no me lo tomo muy en serio, pero si me inquieta mucho.
Las 2 experiencias han sido con el mismo reloj. Así que mi teoría es que mi reloj y yo desarrollamos cierta conexión, porque está ubicado detrás de mi cama, y cuando me acuesto, mi cabeza queda justo a la par de él. Puede ser que me esté metiendo varas en la cabeza mientras duermo, pero está bien, yo lo dejo.
Espero que el romance con mi reloj siga dando frutos (horarios).
*Foto solo con fines ilustrativos. Este es mi reloj, pero le cambié la hora para que pareciera más misterioso, muajajaja.
viernes, 14 de diciembre de 2007
Había una vez (o tal vez más)
Había una vez una pequeña semilla que vivía junto a su árbol-madre en un gran bosque. Allí la vida era exquisita. Tenía toda el agua y todos los nutrientes que le eran necesarios para desarrollarse. El sol era radiante y confortable, mas no excesivo: los mayores la protegían con su sombra. Las aves cantaban todo el día con sus melodiosas voces, cosa que la alegraba de sobremanera. La madre se mostraba feliz ante la actitud de su hija, y le dijo que algún día tendría las flores más lindas del bosque, porque es sabido que la música desarrolla las mejores características en las plantas. Aunque bueno, competencia no le haría falta: allí los árboles florecían como en ningún otro sitio en el mundo, su belleza era incomparable. En fin, no podía haber un mejor lugar para vivir que allí.
Un día, mientras ella y su madre jugaban, llegó un ser extraño haciendo mucho ruido con una máquina. De repente, varios de los árboles alrededor de ellas comenzaron a desplomarse. Al ver esto, el árbol-madre le dio a su hija-semilla una gran ración de nutrientes y la soltó al viento, para que fuera a germinar en alguna parte lejos del peligro. La semilla se entristeció mucho con la separación de su madre, y ni siquiera tuvo tiempo de despedirse. Ese día hacía mucho más viento de lo usual, así que se alejó a gran velocidad.
Viajó durante largo tiempo, y llegó a un lugar donde no se veían muchos árboles. De hecho, era un lugar extraño, habitado por seres similares a aquel que había visto cuando se despidió de su madre. Además, no había tierra en nigún lado. Todo el suelo estaba cubierto por una masa gris, algo que nunca había visto en su vida. Al fin, el viento cesó y depositó a la semilla entre unas piedras. No se dejó intimidar, y a como pudo, la semilla germinó y enraizó entre los oscuros recovecos de la roca. Utilizó los nutrientes que su mamá le donó y así pudo desarrollar sus primeras hojitas y salir a la superficie.
El lugar donde germinó no le parecía nada agradable a la semilla. Estaba rodeada de esos seres extraños que pasaban en máquinas ruidosas a gran velocidad. Pocos árboles se encontraban cerca, y ninguno de ellos parecía tener la menor intención de mostrar sus mejores galas, como si estuvieran tristes. No exhibían flores muy coloridas ni muchas hojas. Las raíces de estos árboles se encontraban encerradas en pequeños espacios, entonces no podían crecer mucho, y esa era la razón por la que muchos morían al ser partidos a la mitad por el viento. Tampoco había nadie ya que protegiera a la semilla del sol. Y la música de ese lugar la perturbaba: el canto de los pájaros había sido reemplazado por unos chirriantes sonidos que emitían las máquinas.
A duras penas, la semilla logró convertirse en un pequeño árbol, alimentándose con los nutrientes que conseguía de la lluvia y de sus propias hojas caídas, tratando de sobrevivir a toda costa. Y cuando llegó el verano, se esforzó y floreó lo más que pudo. Y también liberó tantas semillas como sus limitaciones le permitieron. No le importó las pobres condiciones en las que se encontraba ni haber crecido en aquella fría piedra, sin haber tocado ni una sola vez el suelo.
Así continúa floreando todos los veranos nuestra protagonista, aunque cada vez con más dificultad. Y libera sus semillas al viento, orgullosa, con la esperanza de que algún día alguna de su progenie pueda regresar y germinar en el gran bosque donde ella nació.

Esta es una historia real. Bueno, el árbol si existe, la historia me la imagino de esa manera. Así que la próxima vez que transiten por la Autopista Interamericana, como un kilómetro antes de llegar al cruce de Manolos, saluden al poró-poró que está enraizado sobre una piedra al lado izquierdo de la carretera (en dirección norte).
Y dejen de talar, güevones!! jaja. Más bien siembren cuantos árboles puedan, que hasta en las piedras estan dispuestos a crecer.
domingo, 25 de noviembre de 2007
El diario de Nelson Prank
Querido Tubidubidu: 
Bueno, la verdad es que ahora ningún lugar es seguro. Supe de unas personas en Moravia que tuvieron que abandonar sus viviendas porque una bomba de erosión hizo que sus casas se derrumbaran. Y también muchas personas han desaparecido: se los llevan los ríos y nunca más se sabe de ellos.
Me acuerdo de aquel fatídico día como si fuera hoy. Aquel día en que el imperio humano mató al
archiduque Bufo periglenes. Bueno, nadie lo llamaba así. La gente le decía de cariño "el sapo dorado de Monteverde". Era un tipo bonachón, de esos que nunca hacen ningún daño a nadie. Pero lo asesinaron indiscriminadamente. Y fue así que empezó la Primera Guerra Animal, aunque nadie le dio importancia a aquel acontecimiento. De por sí, ¿que podían hacer los otros débiles animales frente al más cruel de todos?
Pero bueno, regresando a la actualidad, hemos recibido otra mala noticia durante la cena: no habrá más lechugas, ni repollo, ni apio para comer. Y el tomate y el chile dulce también escasearán. Es que dicen que las precipitaciones no tuvieron piedad, y arrasaron con estos cultivos en Cartago. Y en Limón acabaron con las plantaciones de banano. Hmm, no me imagino en qué va a terminar todo esto. Supongo que empezaremos a alimentarnos de suplementos vitamínicos y protéicos.
Ayer no pude dormir nuevamente. Estoy un poco harto de esta situación. Quiero poder salir a la calle con la seguridad de que nada malo me sucederá.

Pero nuestra realidad es otra. Estamos perdiendo la guerra. Todas las noches se oyen bombas-rayo cayendo cerca de nuestra casa. Las gotas-soldados nos impiden salir muy lejos de nuestro hogar: no vaya a ser que nos caiga un regimento de lodo con sus mortales armas de piedras encima nuestro.
Bueno, la verdad es que ahora ningún lugar es seguro. Supe de unas personas en Moravia que tuvieron que abandonar sus viviendas porque una bomba de erosión hizo que sus casas se derrumbaran. Y también muchas personas han desaparecido: se los llevan los ríos y nunca más se sabe de ellos.La infraestructura nacional no puede seguir sufriendo esta clase de torturas. Las calles están completamente despedazas e inservibles: las nubes-bombardero descargan furiosamente ráfagas de lluvia ácida que destruyen todo a su paso. Nuestros árboles antimisiles d
e CO2 no son suficientes. Y ya no hay puente que se sostenga; ni siquiera con el dinero que un supuesto aliado nos donara hace poco: 45 millones de dólares. Hmm no, no creo que ni la mitad de ese dinero la veámos algún día... como ya es costumbre.
e CO2 no son suficientes. Y ya no hay puente que se sostenga; ni siquiera con el dinero que un supuesto aliado nos donara hace poco: 45 millones de dólares. Hmm no, no creo que ni la mitad de ese dinero la veámos algún día... como ya es costumbre. Hablando de aliados: que famélico es este ejército. Uno los ve que van por ahí, recicle que recicle, ahorre que ahorre, pero que va. Son muy pocos y muy menospreciados. La gente los ve como bichos raros, pensando que la guerra nunca va a llegar. ¡Y no se han dado cuenta que la guerra hace mucho que empezó!
Me acuerdo de aquel fatídico día como si fuera hoy. Aquel día en que el imperio humano mató al
archiduque Bufo periglenes. Bueno, nadie lo llamaba así. La gente le decía de cariño "el sapo dorado de Monteverde". Era un tipo bonachón, de esos que nunca hacen ningún daño a nadie. Pero lo asesinaron indiscriminadamente. Y fue así que empezó la Primera Guerra Animal, aunque nadie le dio importancia a aquel acontecimiento. De por sí, ¿que podían hacer los otros débiles animales frente al más cruel de todos?Pero ellos recibieron un aliado jamás esperado. Empezó invadiendo las costas de todas las ciudades antropogénicas, y ahora nos ataca con fuerza, con su ejécito de desastres naturales. La Segunda Guerra Natural comenzó. ¡Y ahora si que estamos perdiendo!
Pero bueno, regresando a la actualidad, hemos recibido otra mala noticia durante la cena: no habrá más lechugas, ni repollo, ni apio para comer. Y el tomate y el chile dulce también escasearán. Es que dicen que las precipitaciones no tuvieron piedad, y arrasaron con estos cultivos en Cartago. Y en Limón acabaron con las plantaciones de banano. Hmm, no me imagino en qué va a terminar todo esto. Supongo que empezaremos a alimentarnos de suplementos vitamínicos y protéicos.Ya ni se que pensar. La guerra no parece vislumbrar un futuro alentador. Pero lo que más me inquieta es que tengo la extraña sensación de que algunos si están disfrutando esta época.
Bueno, me tengo que ir: es que tengo que apagar las luces, a ver si contribuyo al ahorro. Y espero poder dormir un poco más tranquilo hoy, aunque estoy escéptico.
Tuyo, Nelson
martes, 6 de noviembre de 2007
jueves, 1 de noviembre de 2007
Neo-Grinchs

Hacen que la navidad pierda un poco su encanto, sacando a la venta árboles, luces, "santas", juguetes, guirnaldas y todas esas chucherías, cuando todavía faltan 3 meses para la época.
No es que crea que la navidad es comprar regalos y cosas así. Eso es justamente lo que me molesta: el hecho de que el efecto mass-mediático le imprima a la época una concepción puramente capitalista y de consumo, desproveyéndola por completo del trasfondo solidario y familiar que originalmente debería tener.
Así que Universal, Cemaco, Hipermás... ¡Váyanse al carajo!
Yo me quedo con MI navidad.
lunes, 22 de octubre de 2007
Los excluídos
"El excluído es función de una economía y una sociedad que expulsan sistemáticamente a sectores de la población que no logran producir con eficiencia ni consumir con opulencia en los términos que demanda la lógica del mercado mundial".
Helio Gallardo
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Hoy que estaba leyendo una antología me encontré con esta frase. Más exacta no podría ser.
El fin de semana que andaba de gira en Morales y Costa de Pájaros pude constatar, después de hablar con varias personas de la comunidad, que ellos son más fantasmas que personas para el Estado. Casi nadie tiene trabajo; los pocos que si tienen pescan o tienen trabajos temporales en las salineras o en la melonera, y solo uno en la camaronera. Cero turismo, cero cabinas u hoteles. La plata que les brinda el IMAS durante las vedas de pesca es mal repartido: solo "los más vivos" se quedan con el dinero. Y las pensiones que reciben los adultos mayores, pues... que decir: son sumas risibles.
Yo no entiendo ni como hacen para comer. En una de las casas vivían 11 personas... y ninguna tenía trabajo! No entiendo tampoco como es que el gobierno les da a estas comunidades condiciones tan limitadas o nulas para salir adelante. Porque es mentira eso de que "el que quiere, puede". Sin condiciones mínimas necesarias, es imposible salir adelante. Y me limito a describir solo lo respectivo a las condiciones económicas y sociales, porque si hablara del medio ambiente...
Sin embargo, no se le puede echar la culpa de toda esta situación a los que están en el poder. El problema lo acrecentamos todos nosotros. Toda la sociedad.
No es la primera vez que me pasa. Es como una pesadilla. Siento una impotencia horrible cuando estoy ahí, hablando con la gente, oyendo sus problemas. Pero son problemas ajenos, al fin y al cabo. Y luego simplemente me voy, de vuelta a la ciudad. Con todos mis lujos de siempre. Con todos mis malditos vicios de siempre.
Alguien me dijo una vez que con solo estar enterado de la situación, y consciente de que existe un problema, es suficiente. Que cuestionar ya era un gran avance , y que eso lo diferenciaba a uno de ser insensible.
No puede ser cierto. Tal vez sea el primer paso, pero lo único válido es ayudar.
miércoles, 17 de octubre de 2007
Para los tiempos difíciles... Reelax
Para esos momentos difíciles y de mucha tensión. Para los que están bien estresados a estas alturas del año. Para aquellos que sienten que no les está saliendo nada bien...
llegaron las nuevas tenis Reelax®.
Con ellas puestas, su día será mucho más placentero. Puede ser que no mejore en sus labores o en sus estudios, pero al menos lo hará sentirse en todas, sentirse Reelax®.
Yo ya compré un par, a ver si acaso.
PD: Cualquier parecido con otra marca de zapatos es pura coincidencia
domingo, 30 de septiembre de 2007
Capítulo final

Creo que este es mi último blog acerca del TLC y todas las implicaciones que tiene, en el amplío sentido de la palabra (hasta en mis relaciones personales). Debo admitir que el tema, aunque así no lo quisiera, ya me tiene un poco cansado, pero no me quejo de todas las enseñanzas que me ha dejado y de las diferentes perspectivas que he aprendido en el camino. Sin embargo, es hora de cerrar el ciclo, y voy a tratar de dejar lo más clara posible mi posición.
Estos últimos días he visto como muchos de mis amigos, y en general la mayoría de la población, se ha segregado en un SÍ y un NO. Tal vez esto no sería un problema, si la falta de tolerancia y respeto entre ambos grupos no fuera una interferencia para el diálogo y la comprensión. Pero sí está ocurriendo así.
Estos últimos días he visto como muchos de mis amigos, y en general la mayoría de la población, se ha segregado en un SÍ y un NO. Tal vez esto no sería un problema, si la falta de tolerancia y respeto entre ambos grupos no fuera una interferencia para el diálogo y la comprensión. Pero sí está ocurriendo así.
Ejemplo 1: Un anuncio del NO al TLC donde dicen que hay corazones buenos, corazones desprendidos, corazones amorosos. Pero también hay corazones egoístas, corazones que buscan el poder (acto seguido sale la calcomanía del SÍ). En cambio mi corazón ama a nuestro país (corazón del NO).
Ejemplo 2: Un anuncio del corazón del SÍ, que se enamora de uno del NO (bastante estigmatizado, por cierto) y que al final logra convencerlo para que vote a favor del TLC. Termina diciendo que la gente del SÍ si tiene corazón, aunque usted no lo crea.
Ejemplo 3: Los comentarios anteriores que escribí en referencia al tema de las decisiones (Posiblemente, El acusado tiene la palabra, Alienación) fueron criticados por varios de mis amigos, diciéndome que como podía ser tan irresponsable de no tener una posición definida cuando ya había pasado tanto tiempo. Además, asumieron cosas incorrectas, acerca de las cuales yo no había escrito. Los prejuicios tampoco se hicieron esperar, y de inmediato todos me preguntaron de una manera bastante agresiva (excepto Gonzo, a quien le agradezco su: "si se puede preguntar") cuál iba a ser mi voto en el referendo, buscando calificarme, como si mi posición me hiciera una buena o una mala persona.
Ejemplo 4: Una conocida me dice: "Pobrecita toda esa gente que está a favor del TLC (haciendo alusión a los que pertenecen a la clase baja), es que de verdad que no han leído ni se han informado, porque cómo diablos pueden votar SÍ. No saben lo que están haciendo."
El jueves estaba discutiendo con mi profesora de seminario acerca de la tolerancia. Ella me dijo que la tolerancia es un arma de doble filo, porque uno podría tolerar las ideas de otro, pero siempre terminaría pensando que lo absolutamente correcto es lo que uno piensa. O sea, se establece una relación de poder.
Luego de pensarlo un rato, me di cuenta que entonces la tolerancia no es nada si no existe bajo un marco de respeto. Apliqué uno de los principios de Camus de "El Mito del Sísifo" que dice que el hombre que vive sin engaños, debe creer que es es cierto lo que siente que es verdadero. Lo explico: uno puede tener su propia certeza acerca de las cosas y tenerlas como verdaderas si así se sienten. Pero uno debe aplicar lo que uno siente para sí mismo, no para los demás. Y si las otras personas piensan diferente porque los sentimientos les indican otra verdad, entonces debe respetarse su opinión y considerarla válida.
Todos los ejemplos anteriores reflejan de que si existe algún grado de tolerancia entre ambos grupos, pero definitivamente no hay respeto, porque creemos cada uno en verdades absolutas que aplican para todos. Creo que esa es una manera egoísta de ver el tema, sin considerar que el otro está votando a favor o en contra porque realmente siente que es correcto.
Por otro lado, mi indecisión ha sido mal interpretada. No sabía bien como definirla, pero hoy encontré una opinión en La Nación que explica bastante bien a lo que me refería.El abogado Paul Rueda habla en este artículo de que existe una diferencia entre la intuición y la conciencia. Textualmente dice: "En principio, cuanto más complicado sea el asunto y menos conocimiento se tenga, más intervendrá la intuición y menos la conciencia." Aplicado esto al referendo, se podría decir que la mayoría de las personas van a votar por una intuición de lo que creen que es bueno, y no por un pensamiento racional. O sea, más o menos de nuevo a lo que se refería Camus.
No estoy diciendo que esta manera de decidir sea mala. De hecho, la cantidad de decisiones que cada uno tomamos basadas en intuiciones es muy grande. A lo que me refiero es que nuestro pensamiento va a estar basado en puras experiencias y cosas que hayamos oído, o sea, puros sentimientos, y no por el pensamiento racional. Entonces, la cantidad de información objetiva (porque si creo en la objetividad, pero ese es tema para otra ocasión) que se ignora acerca del TLC es casi total.
Así que ni modo. Si no me he leído el TLC completo ni soy abogado capaz de entenderlo, no estoy votando por algo de lo que racionalmente estoy seguro, solo es mi intuición. Y si así es, nunca voy a tener una posición definitiva, porque siempre voy a dudar. Y además, si me cierro a que solo mi punto de vista es correcto, nunca voy a tener la oportunidad de cuestionarlo, ni tampoco de considerar el del contrario.
Así que ni modo. Si no me he leído el TLC completo ni soy abogado capaz de entenderlo, no estoy votando por algo de lo que racionalmente estoy seguro, solo es mi intuición. Y si así es, nunca voy a tener una posición definitiva, porque siempre voy a dudar. Y además, si me cierro a que solo mi punto de vista es correcto, nunca voy a tener la oportunidad de cuestionarlo, ni tampoco de considerar el del contrario.
Esa es mi indecisión.
jueves, 27 de septiembre de 2007
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